Antonio García Seror nació en Madrid en 1940 y cursó estudios de Ingeniero de Caminos en la Escuela Especial de esta ciudad, donde se graduó en 1966.
El largo período de posguerra, con su secuela de dificultades económicas generalizadas, el subdesarrollo social, político, económico y moral que imperaba,
la permanente opresión de la Dictadura que se instaló en el poder al final de la contienda, así como la derivada de otros poderes fácticos,
dejó una impronta indeleble en su pensamiento a lo largo de su edad infantil y juvenil.
El ejercicio de la profesión le llevó a vivir casi una década en diversos países de América Latina,
donde el espectáculo de la injusticia social, la corrupción y la marginación de tantos,
fueron el fermento de ideas que luego expuso en sus libros.
Tanto por necesidades de trabajo como por vocación personal, su vida ha sido un constante ir y venir de un país a otro, entre América,
Europa, África y Asia, empapándose de los problemas que a lo largo de la historia han creado las diferencias sociales, religiosas y políticas por el mundo.
Todo este conjunto de experiencias, la avidez de lectura y el estudio continuo de los temas que más le preocupan, forjaron un carácter escéptico,
nihilista y de alta preocupación social, que se ve constantemente reflejado, en una faceta u otra, a lo largo de toda su obra literaria,
fundamentalmente centrada en el ensayo, la historia, la antropología, la arqueología y la religión.